El día que Edu le echo unos polvos mágicos a mi hermana (pero no desapareció) poco nos podíamos imaginar en que acabaría esto...
Por el momento a mi me ha servido para ganar un cuñado y un amigo.
Edu y Flanagan, Flanagan y Edu. Dos mega-magos sobre el escenario.
Ayer pudimos verlos de nuevo sobre las tablas en el local "37 grados" y fue una gozada. Habrá que seguirles de cerca y esperar su próxima actuación.

1 comentario:
Gràcies Lluis!
MAGIA MAGIA et donem la raó (i les gràcies) en la teva crònica.
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